Podría comenzar esta descripción con una cita célebre de las miles que hay alrededor del concepto de tiempo. Recordar, por ejemplo, como en su momento hiciera Emerson, que “estos tiempos nuestros son graves y calamitosos, pero todos los tiempos son esencialmente iguales”. Mas qué ganaría con semejante esfuerzo reduccionista, sino mostrar una pobreza y una cuadratura retóricas apenas soportables para quien dicta un discurso ante una audiencia somnolienta.
No, en vez de ello, sencillamente diré que Tiempo y Destiempo nació a modo de sección de mi revista electrónica Indicios Magazín-e, y con la finalidad de estar dedicada a la revisión de hechos y dichos del pasado que, no obstante su relativa antigüedad, siguen teniendo validez actualmente por los valores que comunican.
Así, la intemporalidad o al menos su pretensión es la firma determinante de este espacio que comenzó en una revista impresa que editaba yo hace algunos años. La inquietud es la misma: excursionar por los terrenos de la historia para extraer la VETA correspondiente de entre mi VETA Creativa. Es reconocer sin ambages que, retomando a Emerson, “los años enseñan mucho que los días nunca conocen”, y que alguien, alguna vez, antes de nosotros, ya había pensado lo mismo aun cuando lo expresara de otro modo distinto de como lo hacemos nosotros.
Así, este espacio busca tomar una parte del tiempo del lector extraviado y resarcirlo en lo posible con el que otrora dedicaran otros y un servidor en pensar y expresar las ideas aquí incluidas. Y es que, aunque se crea lo contrario sobre todo en la época acelerada que vivimos, tomarse el tiempo enriquece mejor que envilece. Porque “el tiempo revela todas las cosas: es un charlatán ya habla hasta cuando no se le pregunta”, al menos eso descubrió Eurípides.
AÚN ES TIEMPO
Tal vez a algunos lectores les parezca un poco tarde, si tomamos en cuenta que la época que vivimos es acelerada en sus expectativas y cada uno de nosotros cotidianamente se ve en la necesidad de correr para alcanzar hasta el más mínimo objetivo. Sin embargo, aún es tiempo para detenerse eventualmente, para mirar al pasado y reflexionar sobre los hechos, las decisiones plagadas de equívocos y aciertos que nos han llevado a ser lo que somos.Esta columna y sección tiene esta finalidad: provocar un alto en el camino y proveer algunas ideas, comentarios, reflexiones en torno a cosas, momentos, situaciones, actos, personas o palabras que quedaron en el pasado y que, aun cuando aletargadas, siguen palpitando en la flaca memoria histórica del presente y con posibilidad de seguir influyendo en el porvenir.
Espero tener una respuesta nutrida de nuestros lectores, amigos y enemigos, propios y extraños, pues no es difícil que en el afán de construir una visión historicista de ciertos tópicos caigamos en yerros, faltemos a la verdad involuntariamente o exageremos las causas y efectos de lo narrado.No se trata de una sección anecdótica. No pretende erigirse en especialista histórica. Por esto mismo apela a su buenos menesteres como lectores participativos, para corregir lo corregible, para completar lo justo, para ampliar la visión de los panoramas que se antojan expuestos en tiempo y destiempo.
Hello! Great post! But this blog is loading very slowly.
Hi! Great post! But the blog is still loading very slowly.
I found your website and think it really full of useful info. Your aritcle writing is clear, precise and easy to comprehend. I’m going to look over more of your blog. Keep posting great info!